1 comentario

Adictos a la cafeína, ¿es posible?

cafe soloMuchos alimentos habituales incluyen la cafeína como componente. Esta sustancia no proporciona ningún sabor al producto, pero sí que tiene una serie de propiedades “activadoras” bien conocidas por todos aquellos que habitualmente tomamos café como mejor aliado frente a una larga tarde de estudio, un duro día de trabajo o una guardia. Y es que el café, el té (teína) o las bebidas de cola o energizantes son los ejemplos que a todos nos vienen  a la mente cuando hablamos de la cafeína; pero también otros productos como el cacao, y por tanto el chocolate, la contienen. Además, esta sustancia incluso se emplea de forma habitual con algunas indicaciones médicas, sobre todo en niños, por raro que nos parezca. ¿Conoces cómo actúa y que efecto tiene realmente la cafeína en nuestro cuerpo? ¿Realmente nos despierta o hay algo de placebo en su consumo? ¿Cuánto tarda en hacer efecto un café y por cuánto tiempo? ¿Puede crearnos dependencia? Vamos a descubrir poco a poco a una de las grandes aliadas en nuestro día a día: la cafeína.

Por milagroso que parezca el efecto de la cafeína en nuestro cuerpo, su mecanismo de acción es la inhibición de unas células de nuestro sistema nervioso que se encargan de desencadenar el sueño. Químicamente (porque todo es química en la vida), esto se produce bloqueando unos receptores que tienen estas células en su superficie para unirse a la adenosina, que las activa. El bloqueo de los receptores  de adenosina A1, A2A y A2B impide que esta parte del sistema nervioso participe en la activación del estado de sueño, pero esto no depende solamente de estas células, por lo que si estamos muy cansados no hay café que nos salve y continuaremos teniendo la sensación de cansancio y ganas de dormir. Por tanto, la cafeína no “nos activa” como todos pensamos, simplemente impide que nos entre el sueño por un tiempo, aparentando un efecto “excitante” que simplemente es la falta de un efecto “inhibidor”. Pese a todo esto, algunos detalles del efecto de la cafeína sobre el sistema nervioso, sobre todo los responsables de algunos de sus efectos secundarios (nerviosismo, irritabilidad, incremento de la presión arterial y arritmias cardíacas) son todavía desconocidos.

receptor adenosina

La cafeína (C) bloquea los receptores de adenosina (A) e impide que ésta se una a ellos

El efecto “anti-inactivador” de la cafeína sobre el cuerpo ha sido muy estudiado, sobre todo por la extendida cultura del café y del té que existe en las sociedades más desarrolladas, donde parece que empezar el día sin una buena dosis de cafeína es empezar con mal pie. Se ha visto que el efecto del café no es del todo inmediato, ya que aunque empieza a hacer efecto a los 10-15 minutos de tomarlo, el máximo efecto no llega hasta los 45 minutos. Luego se ha especulado mucho sobre la duración del efecto “anti-sueño”. Todos hemos escuchado a personas que dicen que si se toman un café después de comer ya no duermen por la noche y, sin embargo, conocemos a más de uno que se toma un café bien entrada la tarde o incluso después de cenar y duerme como un lirón. ¿Qué lógica tiene todo esto? Pues se explica porque la duración de los efectos de la cafeína en el cuerpo dependen del metabolismo de cada persona. El bloqueo de los receptores de adenosina es irreversible, pero las células tardan más o menos tiempo en volver a producir receptores nuevos para esta sustancia. Además de esto, el cuerpo también comienza a “expulsar” la cafeína de sus terrenos nada más la detecta en sangre, fundamentalmente a través del hígado. Esto explica que los efectos del café se prolonguen entre 3 y 6 horas dependiendo de la velocidad metabólica para la síntesis de nuevos receptores y eliminación de la cafeína.

medicamentoAdemás de acompañar al café o té de media tarde, la cafeína está aprobada como tratamiento de algunas patologías del recién nacido, concretamente de la apnea primaria de los prematuros, que no es otra cosa que la dificultad para comenzar a respirar nada más nacer que tienen algunos niños que nacen antes de las 37 semanas. La otra indicación terapéutica que aparece en la ficha técnica de la cafeína es la que todos conocemos, el “alivio sintomático y ocasional de los estados pasajeros de astenia”, esto es, del cansancio. Fuera de esto, la cafeína se utiliza también asociada a otros fármacos en la prevención de crisis migrañosas (fuertes dolores de cabeza de tipo pulsátil que duran entre unas pocas horas y dos días).

¿Puede la cafeína crear adicción?

Esta es la pregunta que rondaba mi cabeza cuando me decidí a escribir este artículo. Efectivamente, se ha comprobado que la cafeína crea dependencia como otras muchas sustancias y que algunas personas notan los efectos de esa dependencia en su cuerpo, sobre todo cuando no consumen su dosis habitual de cafeína y aparece un síntoma muy habitual entre los grandes consumidores de café: el dolor de cabeza.

dolor de cabeza cafeinaResulta llamativo que la cafeína se utilice en la prevención de algunos tipos de cefalea migrañosa y, sin embargo, sea ése el principal síntoma de su síndrome de abstinencia. No se conoce exactamente el mecanismo por el cual se produce el dolor de cabeza por dependencia a la cafeína, se apuntan algunas hipótesis de vasoconstricción/vasodilatación cerebral, pero hoy por hoy no hay una fuerte evidencia que respalde ninguna de ellas.

Finalmente, la otra gran pregunta que se hace la gente es si el consumo de café en grandes cantidades puede tener efectos perjudiciales para la salud. Mucho se ha dicho sobre esto y mucho se ha investigado, publicándose algunos estudios que lo han llegado a asociar, por ejemplo, al desarrollo de cáncer de páncreas. Realmente, un consumo “normal” de café no se ha conseguido relacionar con el desarrollo a largo plazo de ninguna patología. Las precauciones en su consumo se aconsejan, sobre todo, a personas con patología cardíaca por sus efectos secundarios sobre la tensión arterial y las arritmias cardíacas que comentábamos al inicio de este artículo. Además, por su metabolismo hepático, la cafeína también interacciona con muchísimos medicamentos aumentando o reduciendo su efecto.

Parece que la conclusión es que no hay evidencias de peso a favor de un efecto perjudicial en el consumo de cafeína, por lo que podemos seguir disfrutando de ese café que tan bien sienta de vez en cuando. Eso sí, el dolor de cabeza acecha si nos pasamos y nos hacemos adictos a esta sustancia… Y tú, ¿eres adicto o adicta al café? Esperamos tus comentarios.

locos


[Diciembre 2014: Artículo publicado en colaboración con la revista Saó: Revista de l’Ateneu de Térmens en su número 69]

 

Anuncios

Acerca de candres

Es licenciado en Medicina por la Universitat de Lleida. Siempre ha mostrado interés en dar a conocer lo que la mayoría no sabemos de nosotros mismos, de la máquina que nos mueve, por simplificar y hacer accesible al público general un conocimiento mayoritariamente reservado a profesionales.

Un comentario el “Adictos a la cafeína, ¿es posible?

  1. […] Adictos a la cafeína, ¿es posible? […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: