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“Protección natural” frente al VIH en una distrofia muscular

Cromosoma (figuración)Hace un tiempo, se difundió en medios especializados la noticia de la identificación de una mutación genética que proporcionaba resistencia frente a la infección por VIH. Transcurridos unos días, esta misma noticia ha llegado a los medios de comunicación generales, pero ligeramente transformada, hasta el punto de presentar titulares que hablan acerca de la “vacuna antisida”.

Una vez más (ya ocurrió hace unos meses con la “cura funcional del VIH“) nos encontramos ante un caso de exageración mediática ante un descubrimiento que, si bien es muy relevante científicamente hablando, se divulga de forma equívoca en los medios de comunicación generales, generando confusión y falsas expectativas. Pero no únicamente los medios de comunicación tienen la culpa de ello. Muchas veces son los propios investigadores quienes no saben divulgar correctamente la relevancia de sus descubrimientos, utilizando expresiones que, sacadas de contexto, se pueden interpretar de formas muy diversas. Y esto es lo que ha ocurrido en este caso.

El estudio al que se hace referencia y que fue publicado en abril en la revista Brain, no buscaba resistencias naturales frente al VIH, sino que establece la base genética de un tipo de distrofia muscular que, casualmente, afecta a la expresión de la transportina 3, una proteína esencial para la entrada y replicación del VIH en la célula.

La enfermedad en cuestión es la distrofia muscular de cintura y extremidades tipo 1F (LGMD1F), una afectación hereditaria que se ha estudiado en profundidad en una familia española, hasta conseguir determinar la base genética de la misma, que se encuentra en una deleción de un solo nucleótido en el cromosoma 7 (q32.1-q32.2).

Las personas que presentan este tipo de distrofia padecen debilidad muscular en pelvis y hombro (parte más proximal de las extremidades), con afectación de la musculatura respiratoria, que afecta a la calidad de vida de estas personas. Eso sí, la afectación en la expresión de la transportina 3 hace que no puedan resultar infectadas por el VIH.

A corto plazo la aplicación de este descubrimiento en el campo de la terapéutica contra la infección por VIH no es posible, ya que para conseguir que una persona sea resistente a la infección de forma “natural”, es decir, genéticamente, debe existir otra enfermedad que afecta de forma muy negativa a las personas que la padecen, como es la distrofia muscular que hemos explicado. Pero abre una nueva puerta a la investigación y aporta nuevas esperanzas en futuros tratamientos.

La “distorsión” mediática sobre este tema deriva de una entrevista concedida por uno de los investigadores responsables del hallazgo, que comentó que la vacuna contra el VIH la portaba en sus genes la familia a la que se hace referencia en el estudio, refiriéndose a la línea de investigación que se abre a partir de ahora. Lógicamente la intención no era generar falsas expectativas en torno a un tema tan delicado como la vacuna contra el VIH, pero estas palabras, sacadas de contexto, son un ejemplo claro de la importancia que tiene el ser capaz de divulgar correctamente el conocimiento, sobre todo cuando va dirigido a público general.

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Acerca de candres

Es licenciado en Medicina por la Universitat de Lleida. Siempre ha mostrado interés en dar a conocer lo que la mayoría no sabemos de nosotros mismos, de la máquina que nos mueve, por simplificar y hacer accesible al público general un conocimiento mayoritariamente reservado a profesionales.

5 comentarios el ““Protección natural” frente al VIH en una distrofia muscular

  1. Vaya, qué interesante… he indagado un poco por encima y no he encontrado a qué proteína corresponde el locus mencionado, ¿sabéis algo al respecto? Tengo curiosidad porque he trabajado con una proteína llamada TRIM32 que está mutada precisamente en este tipo de distrofia muscular. La familia de proteínas TRIM es muy diversa y gran parte de sus miembros están implicados en respuesta inmunológica, precisamente frente a ataques víricos si no recuerdo mal. Igual una cosa no tiene nada que ver con la otra, pero me ha resultado muy curioso.

  2. Vale estoy tonto, pensaba que LGMDF1 era el nombre del gen, esto pasa por leer rápido… aun así me gustaría saber la relación entre TRIM32 y transportina 3, si es que hay alguna.

  3. La proteína correspondiente al locus es la transportina 3 (TNPO3), implicada en la translocación de proteínas del citoplasma al núcleo. Además, esta proteína es un factor requerido para la retrotranscripción e integración del VIH en las células humanas, ya que media en el proceso de pre-integración del virus uniéndose a la integrasa vírica. De la familia TRIM que comentas, que yo conozca, en la infección por VIH juega un papel fundamental la TRIM5, que interviene en el reconocimiento de la cápside del virus. Espero contestarte 😉

  4. hola QUERIA saber si tengo cura para mi distrofia muscular debido a que me dio por los retrovirales del vih

  5. Es peligroso someterse a una operacion de naris si tubiera sida

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